Tp 12 PSICOLOGÍA Y ATENCIÓN PASTORAL

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DOCUMENTO 03.  LA MENTE DE CRISTO EN EL SIGLO 21

LECTURAS PARA EL PRIMER DÍA, HASTA PÁGINA 04:

"Monografía final para la terminación del curso de Psicología Pastoral “Cuidando el rebaño del Señor” de María Gabriela Hirmas de Chiquíe, de Cochabamba, Bolivia. "

Capítulo 1 Cambios y Crisis

A. Cambios en la época y tecnología:
“Estamos en una época, donde el apoyo y consejo sabio, es importante ya que las presiones y exigencias cada vez mayores del diario vivir son como ladrones de nuestra tranquilidad. El sentimiento de competencia, las perdidas humanas, materiales y los cambios bruscos de nuestros días. Provocan crisis que pueden desembocar en depresiones llevándonos a estados alarmantes”. (1)
Vivimos tiempos difíciles en una época de luchas y contratiempos, donde las personas están pasando desapercibidas y son disminuidas en un mundo variable y agitado. El existir en un espacio de constantes cambios ha ocasionado que perdamos de vista lo verdadero y que cada vez sean más los necesitados de afecto que callan, por el temor de caer en el ridículo. En este agitado ir y venir, ya no distinguimos lo que cada uno posee, para aportar a la tierra que compartimos en común, ya que perdimos de vista los verdaderos valores y los dones que podrían enriquecer nuestras vidas. Será porque nuestros ojos no perciben los maravillosos detalles que se esconden en el alma del ser humano, porque nuestros valores fueron canjeados, por simples instantes vagos de profundidad y la variedad del ser quiere ser atada a estructuras que no respetan las diferencias y esto nos hace existir en un planeta, donde el nosotros se convirtió en utopía, por el sobrepeso del yo.
Así nos encontramos ante un periodo de cambios vertiginosos, pero ni siquiera logramos darnos cuenta lo importante de estos, o como influyen en la iglesia y en nuestra sociedad actual. La tecnología con sus logros hace que cada vez el pasado quede más lejos, obsequiándonos una visión más amplia de nuestro Planeta y aumentando nuestras posibilidades en diferentes áreas, por ejemplo, acortando las distancias y barreras de un continente a otro, a través del Internet, dándonos la oportunidad de acceder a relaciones interpersonales a miles de kilómetros y con personas que probablemente, jamás conoceremos y que de una manera disimulada terminan aislándonos de quienes tenemos cerca.
El ser parte de los países latinos y poco desarrollados, no nos excluye de los sucesos significativos, lo que hace que nuestros jóvenes vivan realidades ajenas a nuestro propio contexto y nuestra economía tampoco llena los requisitos que se establecen día a día de manera global, lo que nos obliga a trabajar constantemente, para lograr encontrar estabilidad, para nuestras familias y en todo este alboroto, como creyentes nos estamos olvidando, cómo la mente de Cristo debería obrar en nuestro diario vivir y a través de nuestras vivencias, en los demás.
“Podemos decir que en la crisis evidente y a la vez poco clara, lo único que sabemos es que no sabemos que es lo que está pasando, sólo sabemos que hay crisis. Muchos atribuyen las causas de la crisis al desarrollo desigual e injusto, otros a la falta de patrones normativos claros y estrictos, otros a la fragilidad inherente al hombre ¿concupiscencia? –. Lo que nos lleva a concluir que algo está pasando, no sabemos a ciencia cierta qué es, pero a la vez sabemos que es una crisis” (2)

b) Cambios en los valores y en el pensamiento:
Como vimos antes y como dice una conocida canción, “cambia, todo cambia, cambia, todo cambia…” Lo notamos al repasar en nuestras memorias las vivencias pasadas, el paso del tiempo y sus huellas son visibles al mirar detenidamente nuestro rostro en un espejo, o cuando reconocemos un aroma que percibimos en la infancia y de repente vemos que las cosas ya no son como eran antes. Lo que produce un hormigueo en el cuerpo, la nostalgia humedece nuestros ojos, pero siempre sabremos que jamás se vuelve atrás. Si es así, ¿por que entonces la iglesia no quiere arriesgarse al cambio? y con esto no hablo de una permuta de los principios bíblicos, o de nuestros valores, como creyentes. Me refiero a un vuelco en la manera que tenemos de comunicar la verdad al mundo, el cual necesita a gritos una esperanza y poder encontrar su verdadera identidad, la que hace mucho perdió, por el afán de su sobrevivencia.
Lo que ayer se respetaba, hoy no tiene ningún valor, la familia que debería ser una institución sólida e importante, esta siendo destruida, las canas que heredó el tiempo en el cabello de nuestros padres y abuelos, como sus valiosas experiencias son cada vez más ignoradas, por nuestra juventud y sus rebeldías. La iglesia, cuya intención es salvar al pecador, aparentemente se desvía de su principal propósito, llenando de requisitos, culpas y leyes al que simplemente busca tranquilidad, perdón y esperanza.
Podemos ver que el enemigo de nuestras almas ha penetrado en nuestras sociedades, robándonos los valores que se cultivaron años atrás con esfuerzo, matando y destruyendo la vida de miles de hombres y mujeres, como de niños, los que tienen que pelear para sobrevivir en una sociedad competitiva, hasta el extremo de no importar a quien se dañe, porque lo importante es sobresalir. Pero Satanás no está únicamente atacando nuestro espíritu, sino también nuestro cuerpo y mente, destruyendo nuestro conocimiento del bien y del mal. Juan 10:10 “El propósito del ladrón es robar, matar y destruir. Mi propósito es dar vida eterna y abundante”.

Ante esta realidad dolorosa el rol de la iglesia debe ser crucial y debe aportar para lograr el quebrantamiento de la conciencia y de nuestra sociedad. Debemos llevar un evangelio que prenda una luz en la oscuridad que experimentamos, como una humanidad en decadencia. Tenemos que entregar una verdad que dé pautas de vida y obre en los problemas cotidianos de nuestra comunidad, un mensaje que perdure a pesar del cambio de pensamiento de la época, mostrando que el pecado es una condición individual y social. ¿Y como lo haremos? Únicamente a través de La Mente de Cristo, la que es una Mente perfecta, integra, amante de la humanidad y que anhela viajar por la historia a través nuestro, para así auxiliar a una sociedad decadente, en principios, valores, y que perdió el respeto, por si misma. Lucas 19:41 al 42

Caen Otras Torres:
Hace un tiempo me encontraba en una reunión de damas, hablando de muchas cosas. Salió en la conversación el derrumbe de las torres Gemelas, como también el último huracán que sacudió a los Estados Unidos. Entre las damas se hallaba mi bisabuela y con la ternura que la caracteriza dijo: “Había tenido defectos nuestra amada norte América”. Ella como muchos otros, ha llegado a creer en la perfección del país del Norte y su bandera ha representado la libertad y los sueños de millones de emigrantes. Este ensueño los ha he hecho olvidar el sufrimiento de surgir en suelo extraño.
Sin embargo nunca nadie pudo imaginar el duro y lamentable golpe que recibiría Estados Unidos con la caída de las Torres Gemelas y por primera vez se sintieron indefensos y muchas de las personas que olvidaron que este país fue fundado con bases cristianas, comenzaron a buscar nuevamente a Dios, por la necesidad de respuestas y consuelo ante la tragedia. De la misma manera, años atrás, la familia y la iglesia eran consideradas una institución firme, con fundamentos buenos y fuertes, donde nuestros hijos podían hallar refugio, apoyo y un desarrollo positivo, tanto físico como emocional. Lamentablemente día a día nuestra conciencia, junto a los principios familiares están siendo destruidos y es hoy que podemos decir que ante nuestros ojos caen otras torres.
El matrimonio ya no es un compromiso serio y de por vida. Tristemente la unión de la pareja se convirtió en un juego de azar y esto no escapa de nuestras congregaciones, pues cada vez es mas sencillo renunciar a la lucha por nuestro prójimo y en este caso a la lucha, por la persona que prometimos amar y respetar, tanto en las malas como en las buenas. Los hijos piensan que no les deben el mismo respeto a sus padres, los hogares viven enfrentándose a huracanes de una infinidad de conflictos, desde económicos hasta problemas, sociales y emocionales, enfrentándose a heridas, resentimientos y una escasez de amor y de perdón.
Por todo esto, como padres y líderes nos asalta la duda de: ¿Cómo guiar a nuestros hijos, si todo lo que un día considerábamos seguro y tenía sentido, se esta desintegrando? ¿Como ser los educadores que ellos precisan? Como padres somos los primeros y los más importantes educadores en la vida de nuestros hijos, pero como siervos de Dios también nos nacen preguntas: ¿Cómo guiaremos a un pueblo que esta perdiendo la fe en la verdad absoluta en la que un día creyeron, con todo su corazón y con toda su mente? La respuesta se halla en que la única verdad que permanece, para siempre es la Palabra de Dios, Ella no pasará jamás, ni cambiará.
El único refugio seguro para las personas que amamos se encuentra en los brazos de Dios nuestro Señor. El único abrigo inequívoco que tenemos es Él y su Palabra, donde encontraremos no reglas o normas, sino una manera diferente de vivir y si como padres y siervos vivimos realmente en la verdad que es Cristo, podremos darles a nuestros hijos carnales y espirituales, valores profundos y firmes, no escritos en sus mentes, sino en sus corazones y que durarán toda su vida, porque nuestra enseñanza adquirirá significado y lo único que permanece en nuestras mentes es lo que aprendimos porque tuvo un
significado verdadero, sea bueno o malo.
Las Torres Gemelas desaparecieron dejándonos un vacío en la historia que fue rellenado con sangre inocente. La iglesia y la familia son nuestras dos torres, nosotros ¿veremos como caen? o ¿abriremos nuestros ojos y corazón a la urgencia de auxilio que nos rodea?

c. Decadencia Moral en los Estados Unidos (3):
No es nuevo el saber que el hombre y la mujer perdieron el valor de su propia vida y de su cuerpo, lo vemos en la cantidad de pornografía que desfila libre por nuestras calles, cines, en los puestos de revistas y lamentablemente también, por nuestras casas.
El valor humano se desfiguró tanto que la humanidad ha llegado a invertir millones de dólares, para salvar a una criatura en extinción y paradójicamente gasta miles y miles de recursos, para aceptar y promover el aborto, como una salida fácil, para las personas que no desean cumplir con la responsabilidad de sus propios actos. Permitiendo que se desfigure la imagen del hombre creado por Dios, convirtiendo a ese ser creado, para ser completo junto a la mujer en un individuo en la búsqueda de colmar sus necesidades emocionales y sexuales con alguien de su mismo sexo.
En estos tiempos "la realidad del mundo, del hombre, de sí mismo, se muestra en lo más profundo de su ambivalencia: éxito y fracaso, hermosura y fealdad, suerte y desgracia, salvación y ruina, sentido y sinsentido." (4) Lamentablemente podemos ver como hemos ido olvidando, el verdadero sentido de nuestra existencia, la satisfacción de respirar con un propósito más allá de lo pasajero o superficial. Hemos olvidado el propósito verdadero, para el que fuimos creados.
Para complementar lo anterior examinaremos un estudio de la decadencia moral en los Estados Unidos, realizado por el ministerio de “Enfoque a la Familia”. Alguno dirá: ¿En que puede afectarnos la decadencia moral, de los Estados Unidos?, pero si somos realistas aceptaremos que mucho de lo que vivimos, proviene del reflejo de sociedades más grandes y más fuertes que las nuestras y aunque en algunas cosas somos tradicionalistas, no nos dejan de afectar los cambios y las tendencias extranjeras, no únicamente de Estados Unidos, sino también las de otros países. Afectando de esta manera no sólo a la sociedad, sino a la iglesia, así que veremos un recuento a lo largo de distintas décadas.

DÉCADA DE LOS 50

* La familia era conservadora
* Las familias asistían a la Iglesia
* Se sabía distinguir entre lo bueno y lo malo
* El divorcio no era común
* En caso de embarazo optaban por casarse.
* Los mayores problemas en las escuelas:
1) Masticar chicle
2) Hablar en clase
* Las madres consideraban importante su misión.


DÉCADA DE LOS 60


* Música “Rock” y rebelión.
* 1963 - Se declaró ilegal orar en las escuelas.
* La juventud comenzó a cuestionar los valores tradicionales.
* Aumentó la promiscuidad.
* La moda, experimentar con drogas.
* Problemas mayores en las clases:
1) Abuso de drogas
2) Embarazo
3) Enfermedades sexuales
+ En caso de embarazo optaban por abandonarlas.


DÉCADA DE LOS 70

* 1970- Se lanzó la campaña de “sexo seguro”
* Aumentó la promiscuidad.
* 1973- Se legalizó el aborto.

DÉCADA DE LOS 80

*1981- Se descubrió el primer caso de SIDA en Nueva York.
* El divorcio fue muy común.
* Se popularizó la unión libre.
* El crimen aumentó.
* El cine y la TV se tornaron pornográficos y violentos.

DÉCADA DE LOS 90

* Legalizaron el aborto de nacimiento parcial.
* En Nueva York obligaron la enseñanza de la homosexualidad en las escuelas.
* Se lucha para legalizar la eutanasia.
* El mayor problema en las clases:
1) Asesinatos
2) Armas
3) Violaciones
* La mayoría no cree en verdades absolutas.

DÉCADA DE LOS 2000
 
* Cada año, las personas que viven en Estados Unidos gastan más de 60 mil millones de dólares en juegos de azar (60 veces más de lo que se gastó en 1980) lo cual es más de lo que se gasta al año en comestibles. Una de cada dos personas adictas a los juegos de azar se involucra en actividades ilegales (ej: robo, asalto a mano armada, etc.), y una de cada cinco personas adictas a los juegos de azar intenta suicidarse.
+ Al graduarse de la secundaria los adolescentes en Estados Unidos habrán pasado 15,000 horas mirando televisión, comparado con las 12,000 horas que pasan en la escuela.
* El adolescente promedio mirará por televisión cerca de 14,000 referencias sexuales al año.
* En 1973, las personas viviendo en los Estados Unidos gastaron aproximadamente 10 millones de dólares en pornografía; sin embargo, para el año 2000 estaban gastando aproximadamente 10 mil millones de dólares en pornografía (un aumento del 1,000%).
* Basado en entrevistas que se hicieron a 1,501 jóvenes de los Estados Unidos que usan la Internet regularmente (edades entre 10 y 17 años), 20% de ellos recibieron una solicitud sexual o fueron abordados sexualmente a través de la Internet.
* De 1973 a la fecha se han practicado aproximadamente 41 millones de abortos en los Estados Unidos. Este número va en incremento de un millón por año.

REACCIÓN EN CADENA
* Promoción de sexo seguro.
* Legalización del aborto.
* Legalización de la clonación
* Legalización del matrimonio homosexual
* Desintegración de la familia tradicional
* Rechazo de las Escrituras
* Debilitamiento de la iglesia
* Colapso de la familia y la sociedad
En este momento y en pleno siglo 21 miramos atrás y meditamos si es que no estamos más atrasados que nunca, atascados en una era de piedra, pero con tecnología, donde las razones importantes y que le dan sentido a la vida humana se deterioran, e ignoran cada vez más, entonces es cuando debemos plantearnos algunas preguntas y buscar las respuestas.
-¿Cómo tocaremos el corazón de la humanidad de hoy, con el mismo evangelio que se escribió más de dos mil años atrás?
-¿Como guiar al hombre y a la mujer al arrepentimiento o qué consejo volverá la vista de nuestra sociedad a los valores que han ido desapareciendo, generación tras generación?
- ¿Cómo evitar ser atropellados, por este mundo inestable y cambiante?
-¿Cómo permanecer en nuestras iglesias sin quedar atrapados en peceras de cristal, porque es de esa manera que nos sentimos protegidos?
-¿Cómo impactaremos a una sociedad que piensa; “que la Biblia es anticuada, que la fe en Dios es irracional, y que los cristianos son fanáticos atrasados, ingenuos y llenos de prejuicios”?(5)
Responder estas interrogantes es un verdadero reto, poder llevar un evangelio que aporte a un cambio positivo en nuestra vida familiar, en nuestra sociedad y en la educación, es un desafío grande, para el que precisamos prepararnos, para el que necesitamos cambiar nuestra mentalidad, arriesgándonos a compartir un evangelio que crezca en el corazón del hombre y de la mujer de nuestro siglo. De la misma manera en la que nuestro Señor Jesucristo lo hizo germinar en el corazón de su generación, la que en un momento llamó “generación de víboras”, pero tocó esas vidas, porque logró comprender la mentalidad de su época y ¿Cómo lo hizo? Aceptando las necesidades humanas, como también sus debilidades, al no horrorizarse, por el pecado, sino dolerse por el pecador.
Es con una sencillez admirable y una actitud humana sin dejar de ser divina, que Cristo pudo entrar en el corazón de su generación de tal forma y con tanta fuerza que su enseñanza, amor y vida repercuten hoy en nosotros y a lo largo de los tiempos.

d) Nuestro Consuelo y Esperanza:
Al revisar la historia podemos ver cómo la Palabra de Dios ha subsistido a lo largo de las generaciones y cómo su mensaje de salvación y perdón, para el ser humano no ha cambiado, como ella misma nos dice, su Palabra nunca vuelve vacía….“El cielo y la tierra desaparecerán, pero mi palabra permanecerá firme eternamente” Marcos 13:3. Es un verso que ofrece una hermosa y profunda promesa de parte de Dios y que a lo largo de nuestro caminar, como creyentes y en cada etapa de nuestras vidas, podemos aceptarlo, como una realidad esperanzadora que nos da la convicción de la firmeza que existe en el Evangelio y que es una seguridad que consuela nuestra alma y nos trae confianza en los difíciles tiempos que vivimos y a pesar de todos los cambios que experimentamos, no sólo en la sociedad, sino en nuestra propia vida.
Saber que el Evangelio en el que creímos por la sencillez de la fe es tan seguro, como para haber permanecido a pesar de la permuta de las épocas y las mil revoluciones de distintos pensamientos, nos lleva a descansar y a sentir consuelo, pues hallamos en La Palabra de Dios enseñanza, consejo, aliento, corrección y lo más importante es que en su sabiduría encontramos una vida nueva y en la libertad que da Dios, a través de su perdón y amor, por la sangre de su Hijo Cristo nuestro Salvador, por lo que no podemos dudar que la Palabra de Dios es y será siempre la misma, pero tampoco podemos ser ciegos e ignorar que nos enfrentamos a nuevos y distintos retos, para llevar el mensaje de salvación a los que nos rodean, pues la iglesia debe ser un arroyo que fluya, que cambie y se rejuvenezca, ya que aunque la palabra de Dios no cambia, somos testigos de que milagrosamente jamás se estanca, pero el hombre con sus ideologías y creencias, tiende a detenerse, pues fácilmente nos convertirnos en religiosos y seguidores de nuestros propios pensamientos limitados.
Nuestro desafío es llevar un evangelio a la mente de nuestro siglo, cimentarlo en un corazón que desde el principio fue y será engañoso, como nos muestra la palabra de de Dios. En el libro de Hebreos 4.12 vemos: “Porque la palabra de Dios es viva y poderosa, es más cortante que una espada de dos filos y penetra hasta nuestros mas íntimos pensamientos poniendo de manifiesto lo que en verdad somos.” Verso que presenta el secreto que hace que el ser humano cambie y que se halla en misma Palabra de Dios, la que penetra en la vida, como espada que atraviesa hasta lo más intimo del ser y es que la Palabra que pone de manifiesto lo que en realidad somos. Y al verlo no podemos quedarnos tranquilos, lo que nos mueve a buscar un cambio, una transformación que viene de una fuerza que no habita en nuestros cuerpos, o mentes finitas, sino un cambio que viene de Cristo que realizó una obra completa y que se refleja en un evangelio de poder, para lo cual fue necesario que muriese y resucitase, pues únicamente con un pacto de sangre se podía restaurar a nuestra caída humanidad.


LECTURAS PARA EL SEGUNDO DÍA, A PARTIR DE PÁGINA 04, HASTA FINAL DEL DOCUMENTO:

Capítulo 2: Un Evangelio Para La Realidad Actual

a) A través del mensaje de libertad que impartió Cristo:
La libertad es el sueño de todo ser humano, de toda nación y de cada ser vivo, la libertad es causante del derramamiento de sangre inocente y mucho más, pero Cristo fue quien con su sangre inocente y a través de su mensaje de salvación, nos entregó la verdadera libertad. Lamentablemente “Se encuentran muchos hombres que hablan de libertad, pero se ven muy pocos cuya vida no se haya consagrado, principalmente, a forjar cadenas.”(6) Este es un dicho fuerte, pero real y que lamentablemente describe la actitud que muchas veces toma la iglesia.
Lucas 4.18 nos dice: “El Espíritu de Dios está sobre mí, porque me ha elegido para dar buenas noticias a los pobres. Dios me ha enviado a anunciar libertad a los prisioneros, a devolver la vista a los ciegos, a rescatar a los que son maltratados” Cristo fue elegido para anunciar y dar libertad, la que únicamente encontramos en su perdón. Él no predico esclavitud, tampoco impuso yugos, sino más bien mostró el camino hacía la verdadera libertad del ser humano, pues
fue su Vida la que inició el camino, para la restauración completa del hombre y la mujer.
El libro de 2 Corintios 3:17 nos dice: “Porque el Señor y el Espíritu son uno mismo, y donde está el Espíritu del Señor hay libertad. Y nosotros no tenemos ningún velo que nos cubra la cara. Somos como un espejo que refleja la grandeza del Señor, quien cambia nuestra vida. Gracias a la acción de su Espíritu en nosotros, cada vez nos parecemos más a él.” Es así que gracias a la acción de su Espíritu nos parecemos más a Él y es el accionar de nuestro Señor lo que nos cambia y renueva, haciendo que un día nos parezcamos más a Él, pero desglosemos un poco este verso.
-Donde está el Espíritu de Dios hay libertad, pero muchas veces como creyentes coartamos esa libertad y por no caer en libertinaje, terminamos de todas maneras cayendo en esclavitud y olvidamos la esencia del mensaje bíblico, colocándoles a nuestros hermanos y a nosotros mismos grilletes en el ser, los que no nos dejan ser ni aportar libremente al mundo en el que habitamos, mucho menos podemos ayudar a crecer a los que nos rodean.
-Somos un espejo que refleja la grandeza del Señor, un reflejo de su nobleza en la que se encierra su perfecto amor y eterna misericordia, como también su perdón y restauración, no su ira, o castigo, sino una disciplina centrada
en el mismo mensaje de esperanza y restauración que Cristo impartió con su propia vida y muerte.
-Dios es quien cambia nuestra vida, no somos dignos de su transformación, pero Cristo nos convirtió en aceptables ante los ojos de su Padre, conociendo que el cambio sería paulatino, entre aprender y equivocarse, entre lágrimas y sonrisas, entre logros y fracasos, pero sería un desarrollo sano y como todo crecimiento normal, este precisa tiempo, paciencia, alimento y cuidado.
-Cada vez nos parecemos más a Él y nuestra libertad está en la semejanza que vamos alcanzando de nuestro Creador, en un proceso que se desarrolla a lo largo de nuestro peregrinaje humano y en cada etapa de nuestras vidas y de distintas formas, en cada uno de nosotros.
En Gálatas 5:1 vemos: “¡Jesucristo nos ha hecho libres! ¡Él nos ha hecho libres de verdad! Así que no abandonen esa libertad, ni vuelvan nunca a ser esclavos de la ley.”Gálatas 5:13 “Hermanos, Dios los llamó a ustedes a ser libres. Pero no usen esa libertad como pretexto para hacer lo malo. Al contrario, ayúdense unos a otros por amor” Que jamás volvamos a la esclavitud de la que fuimos rescatados. Las personas que experimentan la esclavitud del pecado viven la vida pensando que esa es la manera correcta de hacerlo, pero al experimentar en sus vidas algo mejor, logran ver el error en el que han existido y les es más difícil, volver atrás, pero a veces simplemente pasan de la esclavitud del pecado, a las ataduras de una iglesia, o denominación y eso no es justo.
Cristo en su ministerio dio tanto a hombres, como a las mujeres de su época, una auténtica libertad, fue el autor de un cambio que perduró en la historia y dejó huellas imborrables, para que puedan ser seguidas. Cristo llevó con su ejemplo un evangelio vivo y de poder, una enseñanza que enriqueció las vidas que lo rodeaban de manera particular, ya que Él se detenía en el individuo como tal y lograba ver mucho más que lo externo, pues podía penetrar en el ser completo de la persona y le entregaba las respuestas que desde siempre anidaron en su ser., porque “......es cierto que la vida en Cristo no se acomoda a una religiosidad emocional, donde se juega con los sentimientos y se manipula por esta vía a las personas. El Dios de Jesucristo, que es incondicionalmente respetuoso de la libertad humana, nos increpa a optar por él, a través de la vía de una fe razonable, según una decisión plenamente humana, madura y consciente” (7)

a. Libertad de acercarnos a Dios: Efesios 3:12 nos dice: “Gracias a Cristo, y porque confiamos en él, tenemos libertad para acercarnos a Dios sin temor.” Fue Cristo quien nos mostró que podíamos acudir al Padre sin temor y al ver el significado de libertad es responsabilidad, como lo dice el conocido refrán: “La libertad significa responsabilidad; por eso la mayoría de los hombres le tiene tanto miedo"(8). Muchos al tergiversar la libertad con el libertinaje, sienten temor de acercarse a Dios y esto los esclaviza aún más.
Continuando con nuestras responsabilidades debemos ir por todo el mundo compartiendo el mensaje de libertad que conocimos, sin ataduras, sin religiosidad ni neurosis, sino en pleno rescate y sanidad, para las vidas y “para un cambio en el comportamiento se requiere más que tan sólo buena intención, aunque esta sea importante en el proceso. El poder aceptarnos, como hijos aceptados por Dios, nos da la libertad para que se genere un cambio en nuestras vidas, esto también aumenta nuestra autoestima y valoración propia” (9) que para originar un cambio en nuestro entorno, primeramente nosotros debemos aceptarnos, como hijos de Dios y así será más fácil aceptar a nuestro prójimo, sea cual sea su vida, como a una criatura que precisa convertirse en hija o hijo de Dios, ya que la certeza de ser aceptados por Dios nos ayuda a mantener una autoestima sana y sin esta no podemos servir a nuestro entorno.
Es así que una de nuestras labores consiste en mostrar a nuestra generación que puede ser aceptada y restaurada, por un Dios de amor y de misericordia, pero sin dejar de lado que el ser Amoroso no deja de ser Justo y Recto, pero que puede recibirnos como hijos, a pesar de nuestras vivencias, pecados y rebeldías si así lo deseamos y aceptamos que le hemos fallado.

b. Rompiendo con los Prejuicios:
“El objetivo central del Nuevo Testamento es la sanidad de la enfermedad y de otras formas de aflicción humana, pues La salvación es: la sanidad que hace posible la plenitud centrada en el espíritu.” (10) Marcos 2:17 “Jesús, que oyó lo que decían, les respondió: Los enfermos son los que necesitan medico, no los sanos. No he venido a pedir a los buenos que se arrepientan, sino a los malos.”
Cristo comprendía la urgencia de cura del hombre y mujer de su tiempo, una sanidad no únicamente física, sino espiritual lo que vemos claramente a lo largo de su ministerio. Muchas veces nos hemos horrorizado, por el pecado de nuestro prójimo y nos hemos olvidado de dónde fuimos rescatados, como alguien dijo en palabras similares a estas: “El consejero que se horroriza por el pecado de quien aconseja, es como el médico que no soporta ver la sangre de su paciente y lo deja morir sin ninguna cura”. Lamentablemente muchas veces alejamos al pecador del perdón de Dios, por culpa de nuestros prejuicios, ya que hay una diferencia abismal en no aceptar el pecado y no aceptar al hombre o mujer que sufre detrás de ese pecado. Pondré de ejemplo estas palabras:
“Los homosexuales, y otras personas que encaran alguno de los grandes problemas éticos de nuestro tiempo, no miran hacia la Iglesia como el lugar de donde les pueda llegar ayuda. Su problema fundamental no es que hayan dejado de creer en Dios, sino que han perdido su fe en las instituciones eclesiásticas y en sus autoridades.” (11)
No existe pecado que Dios con su amor a través de la sangre de Jesucristo no pueda borrar y si nosotros como creyentes no estamos dispuestos a aceptar esto y no estamos dispuestos a perdonar, tampoco somos dignos del perdón de Dios. La misma Palabra de Dios muestra que al que más se le perdona, más ama. Lucas 7.47 nos dice: “Me ama mucho porque sus pecados, que eran muchos, le fueron perdonados. Al que poco ha sido perdonado, poco ama.”
Se puede ver en diferentes testimonios de personas que fueron rescatadas por Dios y que llevaban vidas de pecado y destrucción, individuos que para el mundo perdieron su valor, fueron absueltos y restaurados por nuestro Señor Jesucristo, convirtiéndose más tarde en siervos útiles dispuestos a amar y a sacrificarse, por el Salvador que les dio una nueva oportunidad, cuando nadie más se las quiso dar. ¿Entonces quiénes somos nosotros, para no abrir el corazón al pecador, por simples perjuicios? ¿O quiénes somos para no perdonar y dar una nueva oportunidad, al hermano que se equivoca? La Biblia nos dice: “Hijitos míos...tenemos un abogado ante el Padre: a Jesucristo el Justo” (1 Juan 2:1), nunca nos habrían proporcionado un abogado si Dios pensara que no lo necesitaríamos alguna vez.
Algo que tendemos a dejar de lado es que Dios restaura al pecador, como también al hermano que cae en pecado, Dios puede hacerlo con ambos si se arrepienten, Dios puede restaurar su vida y olvidar su error, para siempre, pero lamentablemente las historias de miles de personas nos demuestran que Dios perdona y olvida, pero muchas veces el creyente no. Esta actitud nos aleja de recibir el consuelo que es el abrirle el corazón a un hermano o hermana y expresar el dolor que cargamos, cuando nos equivocamos, como nos dice: Santiago 5.16 nos dice: “Confiésense sus pecados unos a otros, y oren unos por otros para que sean sanados. La ferviente oración de un justo es poderosa y logra maravillas”. ¿Más cómo se puede confesar la caída, cuando es más fuerte el temor al castigo que la tranquilidad que nos proporcionaría el perdón y el desahogo?
Muchos de nuestros perjuicios son porque aún siendo creyentes tenemos luchas en nuestra alma y seguimos arrastrando culpas que no podemos soltar, pues dentro de nosotros no creemos que fueron absueltas y esa amargura que no deseamos reconocer nos lleva a no tener piedad, por la persona que vive en su pecado y nos desahogamos en su miseria, lo que Cristo jamás hizo, pues Él rompió los esquemas de su época, acercándose a cada individuo que, para su sociedad religiosa no debía y fue juzgado, por demostrar misericordia y amor a su prójimo.
Por ejemplo Cristo jamás aceptó el pecado de la mujer samaritana, tampoco el de la adultera, le dolió la usura del cobrador de impuestos y así en cada uno de los casos el pecado lo lastimaba, por eso lo primero que hacía era llevar a la persona al arrepentimiento, pero su dolor por la decadencia de su tiempo no lo hizo rechazar al necesitado u horrorizarse de él, o ella, más bien se acercó al pecador sin importarle las habladurías, renunció a su posición de Hijo de Dios y se entregó a sí mismo, como la única esperanza de salvación, no sólo de su época, sino que dio esperanza de salvación, para cada ser humano que naciera.

c. Mucho más que religión:
"La fe del hombre en Dios no es, por tanto, ni una demostración racional ni un sentir irracional ni un acto de decisión de la voluntad, sino una confianza fundada y, en este sentido razonable. Ese confiar razonadamente que no excluye el pensar, preguntar y dudar y que concierne e un mismo tiempo, a la voluntad y al sentimiento, es lo que se llama en sentido bíblico, <>. No una simple aceptación de la verdad en ciertas proposiciones, sino un compromiso del hombre, del hombre entero, primariamente no con esas proposiciones sino con la realidad misma de Dios”. (12) Seguir a Cristo es mucho más que una religiosidad humana, el hombre y la mujer buscamos en todo nuestro peregrinaje terrenal un completamiento, para nuestras vidas, andamos tras lograr sentirnos llenos de alguna manera y en esta búsqueda tropezamos muchas veces. Dios nos proveyó de una mente que razona, una inteligencia que desde que nacemos se desarrolla e indaga, lo que nos guía a encontrar respuestas y sentido, para nuestro caminar.
Al conocer a Cristo como Salvador y Señor la búsqueda eterna del alma cesa, aunque esto no nos deja sin la necesidad de otras exploraciones, como satisfacer el hambre física, el vestido, la importancia de alimentar la mente y el espíritu, para nuestro desarrollo, aunque esto nos parezca superficial es una realidad, asimismo tenemos la urgencia de hallar a la persona que compartirá su vida con la nuestra, los hijos que completarán nuestros sueños, pues somos peregrinos en una busca de plenitud y Cristo es el principio que llena la
indagación del espíritu humano, pues nada de lo anterior es completo sin primeramente haber conocido su salvación.
Cristo con su vida nos ofrece mucho más que religión, es un caminar, un existir en la voluntad de alguien que verdaderamente sabe lo que es mejor para nosotros, porque un día fue uno entre nosotros y se sintió parte de esta humanidad, ya que al referirse a si mismo como Hijo de hombre varias veces en la Biblia, lo que muestra su intima relación con su propia humanidad, pues “hijo de” según la costumbre hebrea denota relación y participación, entonces vemos que “hijo de hombre” significa que uno comparte la naturaleza y las cualidades humanas.
Cristo con su ejemplo dio sentido al caminar del hombre, nos mostró un rumbo y nos proporcionó las respuestas a los miles de interrogantes que desde siempre anidaron en el alma humana, lamentablemente nos cuesta darnos cuenta que estas se hallan en Él, pues nuestra mente finita siempre busca el sentido en lo que le parece más complejo, pues no creemos que en la sencillez del evangelio se encuentra no sólo el perdón, para nuestras vidas, sino la manera en la que debemos dirigirlas.
“En el Nuevo Testamento se hace referencia al camino - o al caminar -, como a una forma de vida con propósito. La idea del camino indica que la vida tiene un sentido y una meta. Hechos nos muestra que el nombre más antiguo de los seguidores de Jesús fue "los del Camino" (13) (9:2; 14:9; 22:4; 24:14, 22). Lucas utiliza el término así: "instruido en el camino del Señor" y "camino de Dios". (18:26). Una manera de dirigirnos, una pauta, para seguir, una instrucción que nos guiara a la plenitud. Creo que la claridad de esto vemos en la explicación siguiente:
“Jesucristo es el principio del hombre, (Juan 1: 3; Colosenses 1:16.) su paradigma y su meta final. En otras palabras, es su alfa y su omega. Entre estas dos letras (la primera y la última del alfabeto griego), se extiende el camino, porque Jesucristo mismo es el camino. Entre ambas letras transita el peregrinar del hombre que marcha en pos de Cristo, hacia ese punto omega que es la meta de su vida. La humanización es el proceso que nos acerca al punto omega, o sea, a la culminación de nuestra humanidad, hasta que Cristo sea formado en nosotros. (Gálatas 4:19) Humanizar es ayudar al peregrino a acercarse a esa meta. El que está más cerca de la meta final es aquél que se ocupa de ayudar a sus compañeros de peregrinaje, aquél que se ocupa de la humanización del hombre y, por ende, de la sociedad.” (14)
Entonces como creyentes somos mensajeros no de una religión limitada, por el pensamiento finito del hombre, o por practicas y rituales, somos portadores de vida, del mapa que guía nuestros pasos y los de otros, en un caminar con propósito y significado. Con una meta clara y resultados visibles, porque en Cristo se inició el alfabeto del ser humano, su principio y su final, él selló nuestra historia y ese es el mensaje verdadero de nuestra predicación.
Por lo que debemos llegar al hombre y mujer perdidos en sus delitos, con un mensaje que tenga las pautas claras, que indique el principio y fin, para sus vidas. Siguiendo las huellas de la gracia que fueron hechas por Cristo, en su peregrinaje. El que realizó por Cristo más de dos mil años atrás, despojándose de su gloria, para mostrarnos el camino a seguir.
Este mensaje es más que una simple religión, porque tiene el poder de colmar las distintas áreas de nuestra vida humana, pues Dios conoce a su creación y sus necesidades, tanto espirituales, como físicas y emocionales.
En el libro de Marcos 14:17 encontramos una historia muy conocida, Jesús dice “…Uno de ustedes me va ha traicionar.” En el monte de los olivos en el verso 27 Jesús dice: “Esta noche todos ustedes me abandonaran…” Pero Pedro impulsivo le dice al Señor en el verso 29 de Marcos “Quizás los demás te abandonen, pero yo jamás te abandonaré” A lo que responde Jesús:” Antes de que el gallo cante dos veces me negarás”, en el verso 31 “!Jamás! Exclamo Pedro casi fuera de si. ¡Aunque tenga que morir contigo no te negare!...” (15) En ese momento Pedro y los discípulos, eran seguidores de un Hombre que hacía milagros, hablaba con sabiduría y autoridad y les mostraba el inicio de un caminar, de una peregrinación con un nuevo sentido, para sus vidas, pero aún sólo habían visto el principio, no podían divisar la meta, lo que hizo que sus fuerzas flaquearan y que cuando Jesús fue arrestado sintieran temor.
Sin embargo el mismo Pedro y los demás discípulos que en su momento desaparecieron, por temor a morir, por causa de su Señor, más tarde sin reservas entregaban sus vidas en servicio y muchos hasta la muerte, porque Cristo pudo ser formado en sus vidas. Pero para eso requerían un proceso y ese proceso en el monte de los Olivos no estaba listo. Lo que preparó a estos hombres fue ver el alfa y la omega de sus vidas, el sentido que hallaron en el caminar humano de Cristo, pero también en su muerte y resurrección que les confirmó que seguían a su verdadero Señor y al rey de sus vidas, ellos fueron testigos de que la verdad se hizo carne.
Hoy para nosotros es más sencillo, porque tenemos a nuestro alcance el panorama completo, el mapa perfecto del camino de salvación del ser humano, pues este nos ha sido revelado. “La vida cristiana es mucho más que un modo de crecer y confiar. Es un modo de hacer una manera de seguir el propio trayecto de la vida.” (16)

Capítulo 3 Transformando el Pensamiento

a) Sanando las propias neurosis:
"La salud mental, espiritual y de las relaciones implica un movimiento continuo hacia una vida mas plena, mas gozosa y mas productiva. La plenitud es un trayecto en el cual se crece, no es la llegada a una meta fija." “Una mayoría de nosotros utilizamos solo un pequeño porcentaje de nuestra creatividad e inteligencia potenciales, de nuestra capacidad de vivir disfrutando, amando y siendo útiles desacuerdo a las necesidades de nuestra sociedad. Aquellos cuyo crecimiento se ha disminuido profundamente, los agobiados emocionalmente, los enfermos mentales, usan sus potencialidades aún menos.” (17)
Cuando Dios sana el corazón, regenera también la mente y nos da un nuevo enfoque, nos deja ver las circunstancias y a las personas con los ojos de la gracia, cambia la manera en la que nos dirigirnos en el mundo. Él cambia nuestros pensamientos y acciones, pero es necesario que se las entreguemos.

Ojalá tengamos la libertad de hacer la oración que hace siglos hizo el Salmista en el Salmo 94:19 “Señor, cuando la duda asalte mi mente, cuando haya tormenta en mi corazón, aquiétame y renueva mi esperanza y mi gozo.” Si has detenido tu pedido de auxilio por temor, por no ser avergonzado, si has hecho a un lado tus experiencias, porque crees que un cristiano y sobre todo un líder, no puede tener emociones, temores o dudas, pues las consideras “carnales” debes saber que estos sentimientos, como los vacíos, penas e incertidumbres que cargamos en el alma y que estallan como tormentas furiosas en un mar de soledades y culpas, simplemente hallan su calma en la Cruz de nuestro Señor Jesucristo, cuando los dejamos estallar a sus pies, pues Él no nos juzga como muchas veces nosotros pensamos, sino que comprende que el proceso de transformación en nuestras vidas es largo y que precisamos de tiempo, como también precisamos pasar, por diferentes etapas que aportarán a nuestro crecimiento y sanidad.
“Hermanos, yo mismo no hago cuenta de haber lo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome á lo que está delante, Prosigo al blanco, al premio de la soberana vocación de Dios en Cristo Jesús” Filipenses 13:14 Aquí el apóstol reconoce que aún no alcanzó la meta, pero sigue viendo hacia delante, dejando atrás sus fallas o limitaciones, sigue mirando adelante, porque es conciente de que precisa un tiempo, para que el plan de Dios concluya en su vida y ese conocimiento lo ayuda a no enfocarse en su pasado ni en sus falencias, como muchas veces lo hacemos nosotros.
Debemos comprender que si no son sanadas nuestras amarguras, perdonadas nuestras culpas y comprendidos nuestros traumas, tampoco podremos ser un bálsamo refrescante, para quienes servimos. Creo que uno de los versos que nos ayuda en el proceso de sanidad y genera cambio en nuestro pensamiento es Filipenses 4.8: “centren ustedes el pensamiento en lo que es verdadero, noble y justo. Piensen en lo que es puro, amable y honorable, y en las virtudes de los demás. Piensen en todo aquello por lo cual pueden alabar a Dios y estar contentos” Puesto que en una época donde pensar en lo bueno de otro ser humano es opacado, por el temor de ser engañados, donde lo amable es pisoteado por la rapidez del día y el honor y la virtud es tan sólo un cuento del pasado, cuando existían los nobles y caballeros. El libro de Filipenses nos mueve a cambiar esta manera dañina de pensar.
Dios nos da la instrucción y el reto de llegar a nuestra generación con un pensamiento transformado y nos pide que saciemos las verdaderas carencias de este siglo. La humanidad no precisa únicamente que se le diga que está mal y que vive en una carencia de valores, o que la iniquidad de su corazón ha llegado al extremo, volcándose hasta contra los seres que dicen amar, no tenemos que repetir cada domingo que el pecado está consumiendo nuestras sociedades, pues con tan sólo prender el televisor, ver una película, o escuchar el noticiero nos damos cuenta del egoísmo de nuestro siglo. Vivimos en un período en que a gritos la gente clama por respuestas precisas, por un evangelio que sane sus vidas espiritualmente, pero que también luche por las necesidades físicas y mentales de las personas.
Es tiempo de utilizar toda nuestra capacidad y presentar una palabra que muestre evidencias, no únicamente de predicación, sino uno que hable con sus hechos, nuestra sociedad requiere personas entregadas a Dios que puedan usar sus capacidades, para llegar a ellas.
Por años hemos creído en la importancia de predicar lo que es sumamente primordial, pero no es lo único y hemos olvidado el obrar, escudados en que la salvación no es por obras, para que nadie se gloríe. Que en nosotros esté el proveer al necesitado un lugar, donde pueda ser escuchado y consolado, donde logre ser restaurado, por el perdón de Dios y pueda ser guiado por una consejería fuerte no únicamente en principios Bíblicos, sino en el conocimiento del ser humano.
Demos a las viudas y ancianos un refugio, un sitio donde sean reconocidos y apoyados, abramos el corazón, para aquellos rechazados por los sistemas, enseñemos al discapacitado, entreguemos a nuestra juventud las armas, para la lucha que fuera de la reunión de jóvenes se presenta en sus vidas y reconozcamos cada área que precisa socorro en la vida de las personas. Trabajemos por la renovación de nuestras mentes y por la transformación de la manera en la que llegaremos a este siglo
. Tal vez para lograrlo debemos saber, ¿cuándo es que el ser humano se convierte en un ser agobiado, enfermo mental y físicamente? ¿Qué es lo que causa el desastre en la vida del hombre y mujer de nuestros tiempos? ¿Qué lleva a una persona a desear la muerte, como muchos moribundos se aferrarán a su vida sin olvidar que por ende, muchas agonías avasallan y lastiman a nuestros niños?.
Algunas de las razones son el trajín diario, la lucha por salir adelante, la búsqueda de perfección física, las ansias por logros profesionales, el materialismo y el no poder ser lo que la sociedad nos exige día a día. Esto va limitando la plenitud de vivir, porque el significado de vida ha sido manoseado y deformado. Y lamentablemente muchas veces se hallan los mismos conflictos en las iglesias, pues al no lograr ser lo que la iglesia nos pide, dejamos que mil culpas irreales vayan deteriorando nuestra vida, nuestro amor propio, nuestro gozo en la salvación y terminamos dañados y dañando, nuestros pensamientos se desfiguran, envenenamos nuestro corazón con envidias y desánimo, juzgamos al hermano y olvidamos nuestra propia maldad, lo que desata no simplemente un malestar emocional, sino mental, físico y espiritual.
Cuando el sufrimiento, el deterioro espiritual y emocional han llegado a ser muy profundos en la persona, esta cierra las puertas de su corazón y mente, lo que ocasiona que ya no reciba ayuda, tornándose reacia frente a los que en realidad podrían ayudarla. Esta es una reacción lógica, como una defensa que utilizamos, pero que nos aleja de la sanidad completa, pues la plenitud y la salud mental es un trayecto en el cual se crece, no es simplemente la llegada a una meta y no podemos negar que el no estar bien emocional y mentalmente afecta las diferentes áreas y actividades de nuestro vivir, como también a nuestras relaciones interpersonales, por lo que es imprescindible que las limitaciones de nuestra mente sean cambiadas, por las victorias de Cristo y lleguemos con un pensamiento sano y restaurado a tocar la vida de nuestro prójimo.

Conociéndonos:
¿Quién eres? ¿Quiénes somos? La respuesta salta de nuestra conciencia, del conocimiento que tenemos de nosotros mismos, pero esta conciencia no es fija, es una corriente que siempre esta en movimiento basada en los recuerdos de lo que fuimos en el pasado, de la percepción de lo que somos ahora y de nuestras expectativas de lo que seremos en el futuro. Nuestro cerebro crea constantemente e interpreta quiénes somos, por lo que es muy importante lo que dejamos en la memoria de nuestros hijos e hijas, lo que hacemos sentir a las personas que discipulamos, a nuestras propias familias, ya que nosotros de manera directa o indirecta, influenciamos en el conocimiento que tendrán de si mismos más tarde.
Es por esto que es importante la renovación de nuestra mente y de nuestros pensamientos. Renovemos, nuestra mente y sentimientos:
• Hacia nosotros mismos, porque fuimos hechos nuevas criaturas.
• Hacia los demás, porque amamos al hermano como a nosotros mismos.
• Hacia las circunstancias, porque confiamos en nuestro Padre.
Como siervos de Dios debemos aceptar nuestras limitaciones y también nuestras virtudes, tenemos que aprender ha amar nuestra propia vida, pues es la única manera de comprender y aceptar a los demás. “...Si no nos amamos ni conocemos a nosotros mismos para hacernos bien, difícilmente podremos amar, conocer y servir a otros.” (18)
Para nuestro crecimiento espiritual y emocional, tenemos que aprender ha analizarnos como personas y conseguir una visión más clara de nosotros mismos. Las pautas, para este conocimiento están nuevamente en Cristo, aunque el hombre ha intentado hacerlo a través de la filosofía, la religión y la psicología, pero como el Dr. J.B. Rhine afirma: “Es paradojal pero verdadero que hoy conocemos al átomo mejor que a la mente que conoce al átomo...”. “La posibilidad de conocer al ser humano a partir de Sócrates en el siglo 5 a.C. y de los sofistas, el interés se centró en el conocimiento del ser humano. A este periodo se lo llamó antropológico. En el pórtico del templo de Delfos, estaba esta inscripción: “Conócete a ti mismo”. Desde Sócrates en adelante para filósofos y poetas el ser humano ha sido su tema favorito.” (19)
Desde siempre el ser humano ha intentado encontrarse a sí mismo, descubrir sus propias gamas y hasta sus propios infiernos y luchas, pero al pertenecer a una iglesia, o ser lideres de una comunidad cristiana, tendemos a olvidar y a no aceptar nuestras propias limitaciones ante ciertas cosas, tampoco queremos reconocer las experiencias que nos han dejado marcas en el alma. No queremos exponer nuestras debilidades, dudas o sufrimientos, pues pensamos que sentir estos inquietes está mal y que nos alejan del “modelo” de “súper” cristianos que hemos creado.
En estas palabras se expone nuestra realidad humana, la misma que muchas veces nos cuesta aceptar:“Aun en nuestros mejores momentos somos transmisores imperfectos de la sabiduría de esta herencia” (20) Refiriéndose a la herencia de la riqueza espiritual que encontramos al compartir la sabiduría de la vida y la de la muerte.
Uno de los pasos en la búsqueda de sanidad, liberación, felicidad y estabilidad de nuestros cuerpos y mentes se halla el lograr analizarnos, como individuos, en tener la fuerza, para sumergirnos en nuestras propias limitaciones, neurosis, traumas, errores y hasta egoísmos, para conseguir romper con los moldes que conocimos desde siempre, mostrándonos al creyente o al líder, como alguien “perfecto”, como un ser humano que no precisa de ánimo, consuelo, o corrección. Es poder entrar hasta donde la Palabra de Dios quiere que profundicemos en nuestra propia vida, rompiendo las coyunturas y los tuétanos, escudriñando hasta lo más intimo y oscuro de nuestro ser, bendito sea el Señor.
No podremos servir y llegar al corazón de nuestra humanidad, si no nos interiorizamos ni siquiera en nosotros mismos, pues ignorando nuestra propia personalidad y limitación, como también nuestros talentos y dones, únicamente nos convertiremos en inexpertos de las carestías de nuestro prójimo y en jueces del que sufre por su pecado. “Por lo tanto, nuestro propio crecimiento espiritual continuo es esencial para ser efectivos como asesores pastorales……Pero la vitalidad y salud espiritual son contagiosas, se perciben, más que se enseñan” (21)
En mi vida y experiencia personal Dios me mostró el ministerio que tenía preparado para mí, luego de exponer mis limitaciones, temores, culpas, frustraciones y depresiones a través de un libro. No puedo negar que sentí mucho temor al desnudar mi alma ante muchos lectores, pero el presentar mi propia limitación al padecer un trastorno de atención e hiperactividad y las consecuencias de este, me abrió las puertas del corazón de cientos que directa o indirectamente atravesaron momentos similares a los míos, me dio la posibilidad de no ser solamente esposa de pastor, líder de mujeres, escritora, o lo que sea, me dio la gran oportunidad de ser un individuo más con los mismos interrogantes, limites, equivocaciones y luchas que los demás, alguien con quien las personas podían desaguarse y mostrarse tal cual son, porque lo hice primero y eso les permitió identificarse con la mujer de carne y hueso que represento.
Como pastores, lideres, ancianos, etc. Es importante expresar nuestros conflictos, vaciar nuestras frustraciones y apoyarnos en alguien, algo que se nos hace difícil, porque el ministerio es solitario, pero el no encontrar un desahogo, puede ocasionar que nos hundamos. Un pastor le dijo a su terapeuta: "Mi vida se caracteriza por una plétora de contactos y una pobreza de relaciones." (22) Lamentablemente esta es una característica que es de muchos, por lo que debemos
ser los primeros en buscar ayuda, para luego poder ayudar.
¿Que son las emociones?
¿Por qué tocamos el concepto de emoción?, porque es una de las fuerzas que vive en el ser humano y que como creyentes tratamos de anular. Puedo recordar el dolor de una amiga y sierva de Dios que cuando su madre, mujer firme en los caminos del Señor murió por un cáncer. Tuvo que verse obligada a escuchar la reprensión de una dama de su congregación, porque era una vergüenza que llorase en el velorio de la mujer que la tuvo en su vientre, la crió, amó e instruyó y no halló a nadie que comprendiera que sus lágrimas eran de tristeza no de desesperanza, por lo que tampoco encontró el consuelo y la comprensión que buscaba, por la muerte de su madre. Es un ejemplo doloroso de cómo no llegamos a cubrir las necesidades emocionales de nuestros hermanos y hermanas, porque no estamos al tanto del ser humano y de sus necesidades vitales, como es el respetar y dejar que una persona viva y traspase su duelo.
“La palabra emoción el argot popular significa ajetreo. Esto señala una característica de distintos y, a veces contradictorios, estados emocionales. Melancolía, extrañeza, felicidad, infelicidad, ansiedad –entre otros- son comportamientos del estado de calma habitual del organismo. Ante la provocación de un estímulo de intensidad suficiente, los individuos actúan por intermedio de una réplica universal que se manifiesta tanto en el plano somático como en el psíquico. Las alteraciones somáticas (gestos exteriores a cambios internos) son de muy variada naturaleza. Según la Doctora María Cristina Medina, del Instituto de Seguro Social colombiano, señala que "las modificaciones internas son de índole psíquica y se traducen en estados subjetivos que se experimentan a través de sensaciones. La separación entre psique y soma viene dada por la falta de conocimientos que el individuo tiene sobre los mecanismos que deben darse en el cerebro". (23)
A modo de ejemplo del sinnúmero de emociones que embargan al ser humano, podemos apreciar los Salmos, ya que en ellos encontramos muchas de las emociones y frustraciones humanas, escritas de manera clara, como muestra de que no deseaban ser escondidas, pues eran experiencias reales de las vivencias de sus autores y fueron escritas en el latir de sus circunstancias, por lo que expresan de manera libre y espontánea los mil efectos e inquietes que luchaban en su interior, agitación que inspiraba ha sus pensamientos con sentimientos tanto de agradecimiento, júbilo, enojo, tristeza, felicidad y temor.
El Salmo 119:24 y 25 nos dice: “Tus leyes son mi luz y mi consejo. Estoy completamente desalentado, estoy tirado en el polvo. Revíveme por tu Palabra.” Bendito sea nuestro Señor, pues el salmista conocía el poder de la Palabra de Dios, poder para revivir. Sabía que las leyes de Dios eran su luz y consejo en la angustia en la que se encontraba, únicamente la poderosa Palabra que sale de la boca de Dios puede levantar al moribundo. En el verso 28 del mismo Salmo encontramos esta petición: “Lloro de sufrimiento, tengo el corazón agobiado de pena, aliéntame y anímame con tus palabras.” La Palabra de Dios es aliento y ánimo cuando estamos sufriendo. Olvidar o no conocer esta verdad, hace que caigamos con más fuerza en el pozo del desánimo.
En el Salmo 94:17 al 18 se expresa literalmente un pedido de socorro al Señor diciendo: “Si el Señor no me hubiera ayudado, yo habría perecido. Yo grité: “¡Me resbalo Señor!”.Y él tuvo piedad y me salvó.” Exclamación que muchas veces sale de nuestros labios, porque nos sentimos en el punto límite de nuestro aguante y sabemos que únicamente nuestro Padre celestial puede socorrernos.
A pesar del avance científico que tenemos, estamos lejos de obtener un entendimiento profundo del ser humano, o llegar a comprender como funciona su complicado cerebro. Hoy con la tecnología, se puede realizar un análisis llamado SPECT, donde se puede ver como la depresión, estrés, distintos trastornos, etc. afectan y dañan las neuronas cerebrales y las distintas áreas del cerebro. Por ejemplo, el estrés deteriora áreas relacionadas con la memoria, se podría decir que hoy el hombre puede ver su corazón, a través de SPECT de su cerebro. Evidencia científica de que en el alma humana, habitan un sin número de emociones, pensamientos, temores y trastornes que nos afectan.
Debemos reconocer que en nuestra realidad siempre tendremos luchas, emociones y todo lo que estos sentimientos conllevan, pero también que si no fuera de esa manera, ¿cómo sentiríamos amor, compasión, esperanza o fe?. El reprimir lo que sentimos puede llevarnos a depresiones y amarguras que lastimarán nuestra vida y nuestras relaciones, como también nos quitarán el gozo y la salud.
“En el ámbito cultural, la salud está tan relacionada con la felicidad que no podemos tener la última sin la primera. Sin embargo, los individuos, después de realizar sus labores cotidianas, buscan rutinas diferentes en un intento de salir de la intensa vida en que se encuentran sumergidos. Incluso, muchos especialistas han supuesto que el hombre no puede evitar esa búsqueda de la felicidad, pues de otra forma no podría mantenerse psicológica y somáticamente equilibrado. Según el Doctor Francisco Fajardo en Bogotá, esta verdad demuestra la incapacidad de las personas para funcionar como robots y, que su psiquismo es mucho más rico y complejo de lo que se había pensado.” (24)
Existir es hacerlo, como individuos que disfrutamos de un sin fin de características, de distintas habilidades, pues el propósito del Evangelio no es el de robotizar nuestro ser, sino más bien el de sanarlo y liberarlo, para que se desarrolle de manera íntegra y en sus distintas áreas.

El mensaje personal:
Como cristianos por años hemos centrado nuestro interés en salvar almas, hemos gastado recursos en campañas de evangelización masiva, lo que muchas veces ha dado su fruto y es bueno, pero hemos dejado de lado la importancia del hombre, mujer y niños, como simplemente individuos y hemos cometido el error de convertirlos en simples números que llenan las butacas de una fría iglesia, poniendo nuestros ojos más en las masas que en la calidad de los convertidos.

Hemos abandonando la predicación de uno al otro, ese dialogo directo y que se da en la confianza que proporciona el contacto personal. Muchas veces llegaron a mi esposo gente de otras iglesias en busca de consejo y cuando mi esposo les decía, por ética ministerial que debían buscar apoyo con sus pastores, ellos respondían que su iglesia era muy grande y que el pastor no tenía tiempo para eso. No quiero ser mal entendida, creo que una congregación grande es una bendición, pero también es mayor responsabilidad, pues aunque las ovejas sean muchas no dejan de tener necesidades individuales, las que tienen que ser suplidas, claro está, no sólo por el pastor, sino por un equipo de personas responsables, preparadas y crecidas espiritualmente.
El ministerio de Jesús se caracterizó por su trato personal con el necesitado, aunque también predicó a masas, pero siempre tomó en cuenta a las personas de manera individual. Lo vemos cuando su atención se posó en Zaqueo y sacó tiempo, para visitarlo en su hogar, o cuando se acercó a la mujer Samaritana, para ofrecerle agua de vida, también al sanar a la mujer que sencillamente llegó a tocar su manto, en una multitud que seguramente lo rozaba a cada instante, pero el conocía el sufrimiento de aquella mujer y su poder la sacó de la pesadilla que la tuvo atada por tantos años.
Ese mismo sentir de Cristo es el que hoy en dia debe guiarnos, esa sensibilidad por el trato personal y la urgencia de llegar al individuo, como si este fuera único en medio de la multitud, ya que es una de las necesidades que tenemos como personas, poder sentir que somos especiales.
“La predicación centrada en la persona es una de las oportunidades mas valiosas para destacar la plenitud en una congregación.” “La predicación muchas veces da lugar a oportunidades para el asesoramiento pastoral”. En los primeros siglos de la iglesia, el cuidado pastoral recibía el nombre de “cura de almas”, sanar o “cuidar”. El significado de esta palabra incluía dos significados: sanidad y crecimiento.” (25)

b) Hacía una plenitud verdadera:

“La fe en Cristo debe ser celebrada en la vida y desde la vida, pero entendiendo que la vida humana es más que el sentimiento, y que la experiencia de una sensación de bienestar. La vida humana, iluminada desde la fe en Cristo nos lleva a comprometernos, más allá de nuestras seguridades y nuestros propios intereses. Se trata de conjugar una vida cristiana apologética y a la vez consciente de las propias debilidades;
carismática y a la vez organizada; alegre y a la vez exigente; preocupada de las necesidades del momento actual y a la vez escatológica” Una fe preocupada, por lograr penetrar en la plenitud completa de nuestras vidas y de nuestra realidad actual. (26)
“La preocupación pastoral por siglos se ha basado en la salvación de almas y predicación del evangelio. Esto hacía irrelevante poner la atención en ayudar a la gente a resolver sus problemas del aquí y el ahora, dándoles una mejor calidad de vida. Un conocido pastoralista presentó su libro diciendo: "Concibo la psicología pastoral como un medio para comunicar el evangelio".Cuando recordamos que el ser humano es no solamente alma, sino también cuerpo y emoción, es cuando realmente podemos llegar a dar la ayuda necesaria al hombre. “Algunos pastores miran con nostalgia la época en que curaban el cuerpo, la mente y el alma con sus "recursos espirituales"'. “El hombre funciona con una totalidad Físico-Psíquico-Social. En todo ser humano hay un potencial escondido, una riqueza que espera ser desarrollada en su vida interior y en sus relaciones interpersonales. El deber de todo consejero debe ser el buscar que las personas que aconseja, funcionen en su totalidad Físico-Psíquico-Social.” (27)
, , , Ampliar nuestra visión del ser humano y poder vernos como una creación completa y compleja de Dios nos guiará a entender las propias neurosis y traumas que acumulamos en nuestro desarrollo, nos entregará a la catarsis que en algún momento todos precisamos, para sanar, , p, , , ues como consejeros la meta es buscar el funcionamiento total, no sólo de quienes aconsejamos, sino de nosotros mismos, para que nuestra labor sea efectiva. Por lo que: “se puede considerar al pastor como “medico del alma”. (28)
La búsqueda de sentirse realizado o de lograr la plenitud no se limita a los jóvenes ni a los ricos, como sucedía en las décadas de los sesenta y setenta. “Nos movemos a una ética de la auto actualización privada, que glorifica la libertad, la espontaneidad y el hacer lo propio, hacia una nueva del compromiso que valora la responsabilidad mutua en las relaciones.” (29)
Hoy nuestro ministerio debe aportar en la búsqueda de realización de las personas, debe llenar las necesidades de cada individuo con todo y su gran diversidad de pensamientos, edad, sexo, educación o problemas y este buscar que los que nos rodean se realicen, no deja de lado a los miembros de nuestra familia
, en especial a nuestra pareja, porque en el desarrollo y realización de uno, se halla el crecimiento de ambos.
Alguien dijo que “¡La tarea de las personas comprometidas con la religión ha sido la de soñar sueños imposibles (en el peor de los tiempos) y trabajar tenazmente para que se conviertan en realidad!” Nuestra tarea como pueblo de Dios, es tener la suficiente fe, como para lograr lo que nos parece imposible en la ardua tarea de consejería. Fe que nos lleve a realizar lo imposible en los difíciles tiempos que vivimos, pudiendo guiar a las personas con la mente de Cristo en nuestras mentes, una percepción que no quedó extraviada en la historia, sino que tiene el poder, para continuar trasformando el corazón de la humanidad de hoy y que tiene las respuestas, para guiar al hombre del mañana hacia la plenitud anhelada.

c) Un mensaje para el ser completo:
Nuestro mensaje debe llenar al ser humano en sus distintas áreas, la palabra de Dios nos muestra, cómo no deja ni un sólo detalle de nuestro ser fuera de sus páginas, dándonos consejos y guía, para cada etapa de nuestro crecimiento, espiritual como físico y mental.

Cuando recordamos que el ser humano es no solamente alma, sino también cuerpo y emoción, es cuando realmente podemos llegar a darle una ayuda eficaz. "Algunos pastores miran con nostalgia la época en que curaban el cuerpo, la mente y el alma con sus "recursos espirituales"'. (30)
En el libro de Romanos 8:38 y 39 nos dice: “Estoy convencido que nada podrá apartarnos de su amor. Ni la muerte, ni la vida, ni los temores al presente, ni nuestra preocupación por el futuro, ni el lugar donde estemos.....ni los ángeles, ni los poderes del mismo infierno, ¡Nada, podrá separarnos del amor de Dios que demostró nuestro Señor Jesucristo al morir por nosotros!” En este verso se muestran algunas de las características humanas, de los temores y preocupaciones que agitan nuestro espíritu, como también habla de potestades y otras fuerzas, pero lo hermoso es que nada nos apartara del amor de nuestro Padre y que en ningún momento se niega que como creyentes enfrentamos las luchas normales de la existencia.
Si retrocedemos en la historia y analizamos el libro de Job, veremos que este siervo de Dios fue atacado en los distintos planos del ser humano, vivió circunstancias que lo atravesaron por una diversidad de duelos. Experimento perdidas humanas, sus hijos le fueron arrebatados, su economía un día fuerte, entró en crisis, siendo Job un hombre fiel a Dios, por si fuera poco su matrimonio comenzó a derrumbarse, sus amigos le dieron la espalda y cayó enfermo, fue juzgado duramente, por quienes lo observaban pensando que Dios lo había abandonado, por algún pecado.
Job un hombre llamado por Dios, como hombre de corazón recto, un hombre que hacía que el corazón de Dios se regocijara y se sintiese orgulloso, era destruido y cada parte importante en la vida de un ser humano le era dañada, su trabajo, familia, salud dejaron de tener valor, se le quitó uno a uno los motivos que hacen que muchos de nosotros respiremos día a día. Job capitulo 30:16 “Tengo el corazón quebrantado. La aflicción hace presa de mi”, en el verso 27 *dice: “Tengo el corazón atribulado e inquieto. Oleadas de aflicción me han asaltado.” Sabemos que luego, Dios restaura cada pérdida de Job, pero esta historia nos demuestra que no somos sólo espíritus y que las luchas no llegan únicamente al que peca.
Más adelante veremos el significado de asesoramiento pastoral, su importancia y su gran propósito en la vida de la gente de nuestro siglo y como a través de el podemos llegar ha complementar las distintas áreas del hombre y mujer necesitados.

D) El Cuidado Pastoral Es:
Una de las formas de que la mente de Cristo esté presente en la salvación de almas, una manera en la que se puede llegar al individuo de manera personal, la que abre las puertas de la confianza del necesitado. Además por el cuidado pastoral, aprendemos a ser más compasivos con el dolor ajeno.
Es parte de una antigua tradición dedicada al cuidado y a la ayuda, esta es la más antigua de las profesiones. “El cuidado y el asesoramiento pastoral es como una planta vigorosa con profundas raíces en la sabiduría del pasado.” Florece en la última mitad de este siglo con la convergencia de 4 corrientes:
a) Movimiento de capacitación para la clínica pastoral.
b) Una nueva concepción de las ciencias sociales y las del comportamiento.
c) Florecimiento de las psicoterapias contemporáneas.
d) Interés creciente en la psicología y en las psicoterapias. (31)
La función del cuidado pastoral, debe ser tomada en cuenta, para lograr guiar a las personas a una plenitud en su vida. “Su función primordial es: Sanar, sostener, guiar, reconciliar y nutrir.” (32)

Podemos decir que el cuidado pastoral es:
-Una manera de traducir las buenas nuevas a las relaciones interpersonales del ser humano y renovar la relación de los grupos y de las personas.
-Lo que convierte una iglesia en un refugio y puesto salva vidas.
-Un lenguaje, para comunicar la sanidad.
- Asesoramiento que ayuda en esas áreas que han fracasado en nuestras vidas, por los problemas diarios, la ansiedad, la culpa o la falta de integridad, etc.
- Contribuye a la renovación, continua del cuerpo de Cristo.
-Ayuda a la iglesia a ser la comunidad, en la que el amor de Dios se convierte en realidad.
- La que da renovación, por medio de la reconciliación
- Abre ventanas, para una nueva conciencia en nuestra sociedad actual, abriendo los ojos ciegos por el egoísmo, al dolor, la pobreza, el sufrimiento ajeno, etc.
-Nos ayuda a descubrir las dimensiones refrescantes de nuestra humanidad.
- Intenta liberar nuestra potencialidad y creatividad.
- Nos renueva y habilita, como agentes de cambio en nuestras congregaciones.
- Nos orienta, para conseguir relaciones profundas.
“El cuidado pastoral es una respuesta a la necesidad que cada persona tiene de calidez, alimento, apoyo y cuidado en una época de estrés personal y de caos social.” (33)




Capítulo 4 Detrás de la frontera

Para poder guiar a un mundo agonizante con un evangelio vivo y poder ofrecer una palabra eterna, como el agua que ofreció nuestro Señor Jesucristo en el libro de Juan 4.10 y 14 “...Si supieras cuán maravilloso es el regalo que Dios tiene para ti, y quién soy yo, tú me pedirías agua viva... el agua que yo ofrezco se convierte dentro del ser en una fuente perpetua de vida eterna.” Será atravesando las fronteras que la misma iglesia ha creado, como protección, pero de manera equivocada, pues nos ha aislado de la verdadera urgencia del mundo, pues debemos ir mucho más lejos de nuestras propias barreras, para cumplir con nuestro llamado.
"El común de la gente ve sólo lo que todos ven, algunos pocos ven lo que es, como Josué y Caleb cuando entraron en la tierra mientras los demás vieron gigantes, obstáculos y peligros ellos vieron muchas posibilidades grandes oportunidades y la tierra para ellos, no por esto fueron diferentes a los demás, vieron lo que Dios les mostró, y aunque eran únicamente dos, tuvieron el valor de decirlo...” (34) Estos hombres atravesaron la frontera, ampliaron su visión y conocieron otras oportunidades. Como iglesia de un Dios vivo y en movimiento, debemos ver lo que pasa desapercibido, aquello que pensamos que no vale la pena, debemos abrir nuestras perspectivas, para llegar a nuestro siglo, con sanidad y salvación, tomaremos estas palabras al respecto:
“…una teología para nuestra época actual la que se enfrente de un modo crítico constructivo con las experiencias del hombre de hoy". De esta manera queda claro que el cristianismo está fundado sobre la base de que tiene que reconocerse "en la historia, un tejido vivo de contrastes y tensiones, de creatividad y movimiento, de confirmaciones y superaciones, de donde emerge siempre el mismo hilo conductor que es la sensibilidad por el hombre". (35)

a) De la pecera al mar:
Cuántas veces hemos escuchado quejas de cómo nuestros jóvenes abandonan las iglesias, nos enteramos de niños que crecieron en nuestras congregaciones que fueron guiados en el Evangelio, educados con principios y valores y de repente salen de la iglesia y no quieren saber más de lo aprendido en su seno, para lo cual no hallamos respuestas ni lógicas. Cuántos de estos mismos jóvenes no sólo han crecido en iglesias, sino que han sido educados en colegios cristianos, pero el resultado es el mismo.
Tal vez por darles reglamentos, les hemos privado de una educación con significado verdadero, para su propia realidad. Les hemos cortado sus posibilidades, por el temor de perderlos, para de todas formas verlos dar la espalda a su fe, o a la que pensamos que tenían, porque simplemente lo suponíamos y nunca intentamos descubrir si realmente tuvieron un verdadero y personal encuentro con el Salvador.
¿No será que al no ampliar nuestra propia visión, como iglesia y al no intentar comprender el pensamiento cambiante, de nuestra sociedad y por lógica de la juventud hemos criado a nuestros a niños, como peces en una diminuta pecera y en el momento de soltarlos al mar turbulento y asesino, han sido devorados por tiburones?. Un verso dice: “Feliz quien no haya logrado sofocar su visión…..” Tenemos que recapacitar si no estamos sofocando las perspectivas no sólo de la juventud de nuestras iglesias, sino la de cada miembro que pertenece a ellas.
“Para un buen número de pastores de nuestra Iglesia y de los responsables de la pastoral juvenil, se va haciendo cada vez más apremiante la necesidad de abandonar tanto esquema dogmático, etéreo y sin sentido real; pero esto no puede prestarse para caer en una fe irracional donde se confunda la apertura a la acción del espíritu en una puerta de fuga de la realidad. Se corre el riesgo del fideísmo místico, de la creencia ciega, de la fe del carbonero, que vulnera la personalidad de los individuos y los aliena. No se trata de una oposición al misticismo, por el contrario se cree en una afirmación del mismo y de una amplia tradición dentro de nuestra Iglesia que vive su relación con Dios más allá de las palabras” (36)
Nuestro rol como pastores, lideres, consejeros, debería centrarse en preparar a nuestros miembros, para que cuando tengan que enfrentar la inmensidad del mar que en algún momento se les abrirá, estén preparados, para lidiar con las dificultades y tentaciones y de esa forma no ser devorados y puedan tener la fortaleza y crecimiento, para prepararse y acudir a un mundo competitivo, donde logren no simplemente vencer las tentaciones, sino comprender las diferencias que les rodean y ser portadores de las Buenas Nuevas, vislumbrando claramente el campo del que se ocuparán.
Nadie pone en duda que la fe debe decirle algo a la vida de cada uno y a la realidad en que está inmerso, pero la fe en Jesús, hijo de Dios, trasciende lo espacio temporal, e ilumina toda situación por encima de las expectativas humanas” (37) Busquemos que nuestra fe, nuestras convicciones y los valores que defendemos, trasciendan y preparen a nuestra gente, para cumplir con el llamado que un dia, de distintas maneras Dios nos hizo a cada uno.

b) La iglesia no es un club:
De la misma forma en la que muchas veces aislamos a las personas en las cuatro paredes de la iglesia, caemos en el error de convertir un lugar de rescate y esperanza, para el pecador, en un club social, en un circulo hermético, donde únicamente caben los que son aceptados, por nosotros y no es que lo hagamos concientemente, pero si cometemos este error, muchas veces sin darnos cuenta de que estamos cerrando no sólo unas simples puertas, sino las puertas que para muchos representan, la aceptación no de un grupo de personas, sino de Dios.
“El servir es contrario a la tendencia natural del ser humano”. (38) Es por esto que nuestras metas como iglesia, deben ser claras. No tenemos que perder la visión y el llamado que se hizo a cada creyente, cuando en las escrituras se nos dice: “…id por todo el mundo predicando el Evangelio…” Lo que también se confirma en el libro de Juan 14.17 al decirnos: “Espíritu que conduce hacia la verdad. El mundo no lo puede recibir porque no lo busca ni lo reconoce. Pero ustedes sí, porque El vive con ustedes.” “...linaje escogido de Dios, sacerdotes del Rey, nación santa, pueblo que Dios ha adquirido para que anuncie las virtudes del que lo llamó de las tinieblas a su luz admirable.” 1 Pedro 2.9
Somos portadores de la verdad, transportadores del agua que salvará la vida de miles de personas que mueren bajo el desgastador sol de una sequía interminable, de un desierto creado por la insensibilidad de nuestro avanzado siglo 21, pero la esperanza es que al ser linaje escogido de nuestro Dios, somos la luz que ilumina la oscuridad que se apodera del corazón humano, abriendo las puertas no a un círculo social, pues hay demasiados, sino a un lugar de salvación y sanidad y de verdad.

c) Samaritanos en calles congestionadas:
“Vivimos en una época de renovación y cambio, el desafío es convertirnos en participantes y contribuyentes y no en solo espectadores. Ayudando a los que están tirados en nuestros modernos caminos de Jericó, a los cuales se les ha robado la autoestima, y las crisis y tragedias de la vida los han golpeado. A través de las nuevas concepciones de las ciencias humanas, las técnicas innovadoras de las disciplinas psicoterapéuticas y la teología podemos liberar un río más ancho de sanidad y crecimiento en la iglesia.” (39)
"La mística cristiana por ser histórica, ha de orientarse hacia el seguimiento de Jesús... El cristiano discierne en la pasión de los pobres y marginados la presencia y actualización de la pasión de Jesús, que sigue agonizando en la carne y en el clamor de sus hermanos y hermanas. Pero también vislumbra en los avances hacia la instauración de la justicia y la promoción de la vida, los signos de la resurrección que operan en la historia" (40)
Hoy en día en nuestras calles y carreteras existen seres malheridos y es donde debemos acudir. Personas a las que se les ha robado su autoestima, su deseo de vivir, individuos a los que se les arrebató sus familias, seres humanos que con el sistema creado por el hombre, se los ha desechado rompiéndoles el corazón. Las heridas de miles de personas desean ser sanadas, pues son individuos que se desangran en las calles de una sociedad “civilizada” y la cura que poseemos, para ellos es el evangelio.
Tal vez debemos preguntarnos; ¿cuánta misericordia tenemos?, ¿Qué sentimiento nos produce una persona perdida, amor, compasión o rechazo e indiferencia? Contestemos estas preguntas en nuestro interior. En el verso 36-37 de Lucas, Jesús hace de nuevo la pregunta, una consulta profunda y con mucho significado: “¿Quién pues crees que es su prójimo?”; el hombre le responde: El que usó misericordia con él, nuestro prójimo es quien nos mueve a misericordia, nos guía a una acción, la persona que hace que nuestros sentimientos broten y terminen en actos. Como iglesia a veces hemos ignorado a la persona que agoniza en un camino de la vida, por temor a ensuciarnos o porque no era nuestra prioridad del momento y olvidamos que la única manera de entrar en el corazón del siglo 21 es con la mente y actitud de Cristo, las que obraron hace más de dos mil años y aun siguen forjando vidas a través nuestro.
Estemos listos para ser movidos a misericordia, por nuestros prójimos y nuestros prójimos no solamente son los extraños que no conocen el amor de Dios, sino nuestro prójimo se halla también junto a nuestra cama, esposo (a), como también en cada miembro de nuestra familia o conocido del trabajo.
“La fuerza salvadora de la fe cristiana debe expresarse necesariamente en sensibilidad ante las necesidades humanas y no en el deseo egoísta de acumular bendiciones solo para consumo personal.” (41) Realmente hoy somos testigos de la gran carencia que existe en el ser humano, vemos todos los días, la maldad y dolor, pero, ¿hacemos algo?, ¿utilizamos nuestros talentos, para llegar fuera de la iglesia? O pensamos que somos muy “santos” y que podemos contaminarnos. Pienso que Dios quiere que salgamos y veamos al mundo con otros ojos, con ojos de amor y misericordia, con una mirada de fe. Antes en las plazas era común ver a un hombre predicando, ya era una manera de llegar a la gente en ese tiempo, pero ahora tenemos otras maneras y las posibilidades de llegar a las personas se nos han ampliado.
Utilicemos lo que Dios nos esta poniendo a nuestro alcance, como en nuestro trabajo, en los detalles pequeños del diario vivir, ya que vivimos en una época en la que el evangelista es rechazado por muchos, pero cuando el evangelista llega a las personas, como el amigo, el consejero, el profesional, el maestro, cuando damos más que palabras y trabajamos con los moribundos espirituales, con los faltos de esperanza y de paz, cuando nuestro misterio se amplia y llega de una u otra manera a salvar la vida de un ser apaleado por sus circunstancias, es cuando ya no somos el evangelista, sino nos convertimos en el evangelio obrando y la mente de Cristo puede obrar en los siervos y siervas de nuestro siglo 21.


Capítulo 5 Dispuestos para el servicio
Dios buscó siempre personas dispuestas, para su servicio, siervos con un corazón sencillo y obediente. Si recordamos la historia de David que estuvo frente al gigante Goliat, podemos suponer que muchos veían en David a un joven débil que ilógicamente se enfrentaría a un hombre mucho más grande y fuerte que con sólo desearlo lo podría destruir y matar, sin embargo Dios usó a ese joven de menor estatura y poca experiencia en la guerra para matar al gigante Goliat y más tarde, Dios lo pondría como rey y gobernante de su pueblo, porque era un hombre con el corazón recto delante de Dios.
A) Lo que encierra el llamado:
Cuando Jesucristo se presentó ante Saulo de Tarso, éste cayó a tierra y quedó ciego por el resplandor de su gloria. Fue en un momento de debilidad y derrota que Dios pide la vida de Saulo, para su servicio y a quién más tarde le llamo Pablo. Saulo en ese instante postrado en el suelo, reconoce a su Señor y luego le rinde su vida, toda la sabiduría y conocimiento que Pablo poseía, su posición social, sus logros, fueron vanos en ese instante, pues Dios quebranta su vida y el propósito que tenía su viaje se desvanece y detiene su paso, ya que no pudo resistirse al poder de Cristo. Pablo al sentirse temeroso y débil cedió su persona ante ese poder y autoridad, jamás experimentado por su vida y aceptó al Señor que momentos antes persiguió, convirtiéndose en su siervo y después en un mártir por su causa.
Pablo, antes de su encuentro con Jesús, intentó servir a Dios y a los propósitos de su reino, de la manera en la que él creía correcta, pero tuvo que enfrentarse al poder del Hijo de Dios, Jesucristo, para rendirse y cambiar sus propios métodos y fuerzas por los métodos y las fuerzas de Cristo, convirtiéndose de esa forma en un siervo útil, tenía que experimentar la renuncia y crecimiento que implica el ser llamado, para el servicio de nuestro Señor.
Cuando nosotros confiamos en nuestras fuerzas o conocimiento, el suelo que pisamos se mueve, entonces Dios se abre paso para gobernar nuestras vidas y moldearnos, para un servicio optimo. Al creer que nosotros podemos, que estamos preparados para todo, no le damos lugar a la obra de Dios, pero cuando renunciamos a nosotros y comprendemos que dependemos de Dios, él nos convierte en hombres y mujeres siervos y siervas de Jesucristo, no sólo hijos o líderes, ya que líderes hay muchos pero siervos muy pocos. El verdadero líder es primeramente un verdadero siervo, dispuesto a lavar los pies de los que guía, dispuesto a sufrir dolores de parto, por sus hijos espirituales y preparado, para renunciar a imponer sus propias ideas, así alimentar y sanar las almas de estos, con un evangelio claro, honesto, sin prejuicios, ni neurosis, porque sale de la mente de Cristo que entiende el significado real del siervo de nuestro siglo 21.
Dios tiene el poder de tomar la vida disminuida y desahuciada que representamos, como un instrumento desmantelado y sin sonido, pues en sus manos podrá ser usado nuevamente, para entonar su más sublime y perfecta melodía, a su servicio. Dios nos moldea en los tiempos de prueba, pues nos capacita para el futuro. Dios conoce el tono en el cual afinarnos para no desentonar en su obra, ni en su camino. El es el director que quiere dirigir toda tu vida, llenándola de victoria y felicidad, entonando una nueva melodía con tu persona. Como dice su Palabra en el libro de Hebreos 11:33 al 34 somos: “individuos que por fe ganaron batallas, conquistaron reinos, gobernaron bien, alcanzaron lo que Dios les había prometido, salieron ilesos de cuevas de leones........recibieron fortaleza cuando estaban débiles, enfermos o en el fragor de la batalla...”
Cuando enfrentamos tiempos de prueba y nos pensamos abandonados, es muchas veces cuando el Señor se está formando en nosotros y el cambio, la metamorfosis espiritual es dolorosa, pero el resultado es maravilloso, como una mariposa de colores que al fin puede volar. “El vivir crisis y momentos de verdadero sufrimiento y sobreponernos es lo que nos capacita para realmente servir al necesitado. Debemos ver las crisis como un tiempo que nos ayuda en nuestro crecimiento, como un tiempo de prueba del cual sacaremos una enseñanza, para mas adelante”

b) A su servicio en cuerpo, alma y espíritu:
“Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia” Filipenses 1:21.
“Mas nuestra vivienda es en los cielos; de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo; El cual transformará el cuerpo de nuestra bajeza, para ser semejante al cuerpo de su gloria, por la operación con la cual puede también sujetar á sí todas las cosas” vs. 20,21.
Es importante que al estar en la obra del Señor, podamos prestar un servicio con todo nuestro ser, como dice este verso: “Prosigo al blanco, al premio de la soberana vocación de Dios en Cristo Jesús.” Filipenses 3:14 Es un permanecer, para llegar a la meta, para lo cual no sólo nuestro espíritu debe estar en constante comunión con su Señor, sino debemos reflejarlo en nuestra personalidad, en nuestro cuerpo e inteligencia.
Es triste ver como los hemos llegado a pensar que el cuerpo no es importante y cometemos el error de descuidar nuestra salud, hasta nuestra apariencia, olvidando a quién representamos y que fuimos nombrados embajadores del Rey, asimismo olvidamos la importancia de alimentar nuestras mentes, de buscar capacitarnos y no vemos, como esa actitud nos aleja de llegar con el evangelio al siglo 21. Dios quiere expandir su obra a través nuestro, pero quiere hacerlo de manera integra, pudiendo realizar sus planes en cada área de nuestro ser, no únicamente en las espirituales, sino Él quiere moldear y reflejarse en cada una de ellas.

c) La responsabilidad del siervo:
El Salmo 119:7 dice: “Después que me hayas corregido te expresaré mi gratitud viviendo como debo.” Una de nuestras mayores responsabilidades es vivir como debemos y la mayoría de las veces lo logramos, luego de la corrección amorosa de nuestro Señor.
Otra prioridad en el servicio, es estar al tanto de la cultura de las personas con las que trabajamos, pues eso nos ayuda con la comunicación y nos guarda de cometer imprudencias que pueden alejarlos de ellos, por la falta de conocimiento de su manera de pensar y actuar, pues las raíces culturales que uno lleva dentro son fuertes y son parte de nuestra identidad, por lo que no pueden ser ignoradas o arrebatadas, deben ser respetadas. Sin por esto dejar de enseñar sobre las practicas culturales que desagradan a Dios, las que toda cultura de una u otra manera tiene.
“…..reconocer la presencia de la dimensión cultural en el mismo Evangelio; afirmando por una parte que éste no es fruto de ningún humus cultural humano, pero admitiendo, por otra parte, que el Evangelio no puede aislarse de las culturas en las que se inscribió al principio y en las que después se ha expresado a lo largo de los siglos; anunciar el cambio profundo, la conversión, que el Evangelio, como fuerza « transformadora y regeneradora », opera en las culturas; dar testimonio de que el Evangelio transciende toda cultura y no se agota en ella y, a la vez, discernir las semillas del Evangelio que pueden estar presentes en cada una de las culturas; promover al interior de cada una de las culturas a evangelizar una nueva expresión del Evangelio, procurando un lenguaje de la fe que sea patrimonio común de los fieles, y por tanto factor fundamental de comunión…." (42)
"Dios que ha creado al hombre por amor lo ha llamado también al amor, vocación fundamental e innata de todo ser humano. Porque el hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios, que es amor". (43) El ministerio es amor, es saber que debemos amar más allá de nuestra habilidad, para hacerlo, porque nuestro amor será perfeccionado por el amor de Dios.
Aprender a escuchar al otro, es otra responsabilidad, pudiendo así mostrar empatía por lo que la otra persona dice o vive y ser sensibles en lo que puede herir a esa persona, ya que todos somos distintos y la manera en la que debemos ser tratados es diferente.
Interiorizarnos en métodos que podrán hacer nuestra tarea más sencilla, para lo cual debemos buscar educarnos, pero una de nuestras responsabilidades más grandes en el servicio que realizamos es poder decir no sé, o no puedo, es tener otros brazos que nos ayuden en nuestras limitaciones y aprender a discernir lo que se sale de nuestro campo.
Es preciso que el pastor o consejero, trabaje junto a otros profesionales que harán que su trabajo sea más efectivo y como hemos dicho ya varias veces, para lograr penetrar en la mente de nuestra época, con un evangelio que entiende y transforma a las personas, porque es un mensaje que se mantiene vivo, pues no se estanco en el tiempo o en el recuerdo de “todo tiempo pasado fue mejor”, pues es una palabra que obra a través de visionarios y de personas que mirar hacia el futuro, sin olvidar las experiencias del pasado que las han capacitado, para su hoy.

Más allá de la teología y del pensamiento:
Nuestras vidas y servicio tienen un propósito más allá de la teología o del pensamiento humano y que debe ser demostrado en:
a) En una vida de propósito y metas claras
b) En una realización en las diversas áreas de nuestra vida
c) En un aprendizaje que abarque mucho más que la teología
Una vida con propósito y metas será reflejada con hechos, nuestro compromiso no es con una creencia o con lo que aprendimos desde siempre en nuestras iglesias, nuestro deber es ser portadores de una verdad irrefutable y la única verdad, la de la vida de Cristo que se refleja a través de las escritura.
Por falta de visión muchas iglesias se están viendo desiertas, ministerios grandes se desvanecen, porque su visión se quedo en los triunfos pasados, nuestra visión es hacia el futuro y hacia una meta que no será solamente una ocurrencia que aflora por emociones momentáneas, sino que será un anhelo que florecerá, porque nació en nuestro corazón, pero antes existió en el sentir de Dios y por consiguiente es su voluntad.
No podremos evitar que en nuestro ministerio se reflejen, nuestras frustraciones y realizaciones, por eso tenemos que pensar que en el servicio, tenemos la oportunidad de desarrollarnos, como personas completas, por ejemplo en la vida familiar, luchar por encontrar estabilidad, pues no podemos guiar y sanar a familias en crisis, si no superamos las propias. Los problemas ajenos, las presiones de otras personas y sus exigencias al que trabaja en la obra, hace que dejemos de lado nuestras propias necesidades y con ellas sin darnos cuenta, arrinconamos nuestras familias y cuando queremos recuperarlas, ya es tarde. Es por eso que no debe sorprendernos tanto, cuando una pareja de pastores termina en el lugar más inesperado, frente a un juez y con los papeles de divorcio en las manos.
Nuestro servicio a los demás no debe interponerse en nuestro servicio prioritario con nuestras familias, pienso que muchos hemos dejado de realizarnos como padres y esposos (as), dejando de vivir las alegrías de tener un compañero (a), por pensar que eso podía esperar. De la misma manera que es importante la realización en nuestra vida familiar, no sólo como pareja o padres, sino como hijos, hermanos, suegros, nueras o yernos.
Nuestra búsqueda de realización por ejemplo en el área laboral o profesional, no es por sobresalir u orgullo, sino porque el sentirnos felices con lo que hacemos hará que lo hagamos con excelencia, el sentirnos útiles nos dará alegría y paz en los distintos planos de nuestra vida, dándonos mayor facilidad, para cumplir nuestra misión.
Nuestra visión y expectativas, deben abarcar más que el pensamiento aprendido o la idea teológica, debemos lograr salir de las estructuras que clausuraron las puertas de nuestro entendimiento al que piensa diferente, pero que no quiere decir que esta equivocado, poder aprender y retener lo bueno de las distintas cosas y lugares que día a día vemos, como también ha desechar lo que será perjudicial, para nuestra vida.
Debemos guardar la sana doctrina y ser celosos con ella, pero con la sana doctrina y no con pensamientos que fueron creados por hombres que enseñaron lo que descubrieron guiados por Dios, pero para su época y momento, pues como dijimos varias veces los tiempos cambian, pero el evangelio no se detiene. Dios nos da la visión, para que su obra se lleve a cabo en nuestros días.

Nuevamente vuelvo al principio y redundo en que “Tierra y cielo pasaran, pero su palabra permanece para siempre”. Lo que tiene que renovarse son nuestros métodos e ideas, Dios desde el principio se mostró como un Dios Creador y como hijos suyos, debemos despertar nuestra creatividad y ponerla a su servicio, para alcanzar a esta humanidad que en todo su apogeo de un nuevo siglo, muestra estar en un triste retroceso y con la enorme necesidad de que la mente de Cristo obre a través de sus siervos.

NOTAS: (1) Extractado libremente de Asesoramiento y Cuidado pastoral de Howard Clinebell paginas 1-9
(2) José Ortega y Gasset
(3) www.enfoquealafamilia.com.cr
(4) Postmodernidad y Compromiso Social de la Juventud Carlos A. Forero. F.S.C. cforerof@lasalle.edu.co
(5) www.enfoquealafamilia.com.cr
(6) Gustave le Bon
(7) Postmodernidad y Compromiso Social de la Juventud Carlos A. Forero. F.S.C. cforerof@lasalle.edu.co
(8) George Bernard Shaw
(9) Extractado libremente de Asesoramiento y Cuidado pastoral de Howard Clinebell pagina 65
(10) Extractado libremente de Asesoramiento y Cuidado pastoral de Howard Clinebell pagina 66
(11) Curso de Psicología Pastoral modulo 7 Dr. Jorge A. León – Lic. Jorge León Toledo
(12) Distinción que hizo el gran Doctor de la Iglesia Latina Agustín de Hipona
(13) Curso de Psicología Pastoral Dr. Jorge A. León – Lic. Jorge León Toledo
(14) Curso de Psicología Pastoral Dr. Jorge A. León – Lic. Jorge León Toledo
(15) La Biblia al Dia versión Paráfrasis publicado por Living Bibles Internacional
(16) Extractado libremente de Asesoramiento y Cuidado pastoral de Howard Clinebell pagina 65
(17) Extractado libremente de Asesoramiento y Cuidado pastoral de Howard Clinebell pagina 46
(18) Extractado libremente de “Psicología Pastoral Para Todos Los Cristianos” Jorge A. León
(19) Extractado libremente de “Psicología Pastoral Para Todos Los Cristianos” Jorge A. León
(20) Asesoramiento y Cuidado pastoral de Howard Clinebell
(21) Asesoramiento y Cuidado pastoral de Howard Clinebell
(22) Asesoramiento y Cuidado pastoral de Howard Clinebell
(23) FUENTE: buenaSALUD
(24) Felicidad y salud FUENTE: buenaSALUD
(25) Extractado libremente de Asesoramiento y Cuidado pastoral de Howard Clinebell paginas 43 y 45
(26) Postmodernidad y Compromiso Social de la Juventud Carlos A. Forero. F.S.C. cforerof@lasalle.edu.co
(27) Extractado libremente de Asesoramiento y Cuidado pastoral de Howard Clinebell paginas 1-9
(28) Asesoramiento y Cuidado pastoral de Howard Clinebell
(29) Asesoramiento y Cuidado pastoral de Howard Clinebell
(30) Asesoramiento y Cuidado pastoral de Howard Clinebell
(31) Extractado libremente de Asesoramiento y Cuidado pastoral de Howard Clinebell paginas 48 – 49
(32) Asesoramiento y Cuidado pastoral de Howard Clinebell
(33) Resumen libre del libro Asesoramiento y Cuidado pastoral de Howard Clinebell página 46
(34) Licenciado Luis E. Pinzon
(35) Postmodernidad y Compromiso Social de la Juventud Carlos A. Forero. F.S.C. cforerof@lasalle.edu.co
(36) Postmodernidad y Compromiso Social de la Juventud Carlos A. Forero. F.S.C. cforerof@lasalle.edu.co
(37) Postmodernidad y Compromiso Social de la Juventud Carlos A. Forero. F.S.C. cforerof@lasalle.edu.co
(38) “Psicología Pastoral Para Todos Los Cristianos” Jorge A. León
(39) Asesoramiento y Cuidado pastoral de Howard Clinebell
(40) Postmodernidad y Compromiso Social de la Juventud Carlos A. Forero. F.S.C. cforerof@lasalle.edu.co
(41) Postmodernidad y Compromiso Social de la Juventud Carlos A. Forero. F.S.C. cforerof@lasalle.edu.co
(42) Trabajo realizado por: Carlos A. Forero. F.S.C. cforerof@lasalle.edu.co
(43) “ En defensa del neoliberalismo Contribución al debate sobre liberalismo en América Latina Alberto Mansueti www.lasalida.org

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